En el marco del reciente anuncio de los Premios Nacionales de Cultura 2025, conversamos con Ricardo Alvarado Hernández, Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas para conocer de primera mano lo que este reconocimiento significa en su trayectoria artística. Ricardo es reconocido en la categoría de Ejecución Musical, gracias a su destacada interpretación de la obra Trópico Timpani Concerto, compuesta por Daniel Quesada. Alvarado es miembro del Ensamble de Percusión UNED-CR, adscrito al Programa de Promoción Cultural de la Vicerrectoría de Extensión y Vinculación Territorial de la UNED.

¿Qué lugar ocupa en su vida y en su trayectoria artística recibir el Premio Nacional de Música, y cómo lo vive personalmente?
Me siento profundamente honrado y agradecido con el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica y con su ministro Jorge Rodríguez Vives por haber sido distinguido con el Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas, en la categoría de Ejecución Musical.
El concierto de Timpani es lindísimo, es hermosísimo y es un concepto que está inspirado totalmente en Costa Rica. En esta oportunidad solicité que se escribiera con ciertas características muy específicas y comisioné la pieza a Daniel Quesada, un compositor extraordinario que logró captar perfectamente la esencia de la idea: traducir musicalmente a nuestro país.
El primer movimiento representa el bosque lluvioso; el segundo, la región Caribe; el tercero, nuestros volcanes; y el último movimiento evoca el Valle Central. De hecho, Daniel y yo estamos escribiendo un artículo sobre el proceso creativo, que esperamos se publique muy pronto. Quiero dar agradecimiento muy especial a mi querido amigo y compositor Daniel Quesada. Sin tu talento, visión y creatividad, este proyecto no habría sido posible. Gracias por esta obra de arte que seguirá resonando en el tiempo.
Asimismo, mi profundo reconocimiento a las orquestas sinfónicas, ensambles de percusión y directores con quienes tuve la oportunidad de realizar el estreno del concierto y su respectiva grabación. Su compromiso y excelencia artística hicieron realidad este sueño.

¿De qué manera su participación en el Ensamble de Percusión UNED-CR ha influido en su desarrollo como intérprete? ¿Qué oportunidades le ha brindado la universidad para crecer como músico?
Por supuesto que el Ensamble ha influido profundamente en mi formación. Para empezar, mi maestro en los estudios formales fue Bismarck Fernández, quien además es el director actual del Ensamble. Bismarck fue profesor de todos nosotros en el Instituto Nacional de la Música, y su guía marcó mi camino desde muy temprano.
Formo parte del Ensamble desde su fundación en 1993, y ese trabajo constante con música de cámara ha sido un espacio de crecimiento continuo. El Ensamble de Percusión Costa Rica es, sin duda, una pieza fundamental en mi carrera. Cuando el Ensamble pasó a ser un grupo adscrito a la UNED, su importancia en mi vida profesional se fortaleció aún más.
Aunque entre 2000 y 2014 estuve fuera del país tocando con la Orquesta Sinfónica de Venezuela, al regresar a Costa Rica me reincorporé de inmediato. Así que sí, la influencia del Ensamble ha sido enorme: ha moldeado mi identidad musical y me ha dado oportunidades valiosísimas para seguir creciendo.
¿Qué significado tiene para usted recibir el Premio Nacional de Música en esta etapa de su trayectoria artística?
Recibir este reconocimiento en este momento de mi carrera es profundamente significativo. Siento que permite visibilizar una trayectoria de muchos años y todo el trabajo que he construido como percusionista. Este concierto lo comisioné personalmente, y no imaginaba a alguien mejor que Daniel Quesada para escribirlo: además de ser un gran compositor, también es percusionista, y entendió a la perfección lo que quería lograr.
Para mí era fundamental explorar a fondo el timpanI, que es el instrumento que más amo dentro de la percusión; es mi pasión. Y también incorporar el timbal latino, que forma parte importante del concierto. Esta obra me permite disfrutar plenamente mis facultades como percusionista y mostrar aquello que realmente me mueve como artista.
Les compartimos el video que forma parte del documental “Legado”, producido magistralmente por Felipe Fernández e interpretado por la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica, bajo la dirección del maestro Ernesto Gallardo.



