- Tras recorrer más de 2.600 kilómetros, la UNED instaló antenas en comunidades con nula conectividad, beneficiando a cerca de 200 estudiantes.
- Por primera vez, jóvenes indígenas Ngäbe acceden a internet estable para continuar sus estudios y abrir nuevas oportunidades de desarrollo.
- Proyecto piloto RED UNED conecta territorios rurales, costeros e indígenas históricamente excluidos del acceso digital.
- Llegada de internet transforma la vida cotidiana: desde estudiar sin viajar días enteros hasta soñar con telemedicina y trámites en línea.
Puntarenas. El 12 de marzo marcó un hecho histórico para la Universidad Estatal a Distancia (UNED), su Consejo Universitario pudo observar en vivo, desde un dispositivo celular, la instalación de una antena de internet satelital en Punta Burica, uno de los territorios más remotos de Costa Rica.
La transmisión fue posible gracias a la señal suministrada por la antena número 10 del proyecto RED UNED, que ha recorrido comunidades con nula conectividad para llevar acceso digital a estudiantes indígenas y rurales.

Por primera vez, jóvenes de esta zona cuentan con internet estable para cumplir con sus actividades académicas, abriendo nuevas oportunidades de educación, comunicación y desarrollo comunitario.
A criterio del rector de la UNED, Rodrigo Arias Camacho, la transmisión simboliza el alcance real de la conectividad en territorios históricamente excluidos, «hasta ahora, estudiantes y comunidades de Punta Burica debían recorrer largas distancias para acceder a servicios básicos y comunicación.
«Hoy, la conexión satelital no solo abre puertas a la educación y la información, sino que también permite que las decisiones universitarias se compartan en tiempo real desde uno de los puntos más alejados del país», dijo.
Destacó además que, transmitir el Consejo Universitario desde Punta Burica es un mensaje claro en que «la conectividad nos une y nos permite que las voces de las comunidades más lejanas también estén presentes en la vida institucional», agregó.
Para los estudiantes, el cambio es profundo, a criterio de Michael Saldaña, joven de Punta Burica, explicó que, tener internet en la zona significa poder estudiar mejor, comunicarnos y sentir que también estamos conectados con el resto del país.
“Este proyecto nos da esperanza en lugares donde casi nunca llegan iniciativas que cambien la realidad”, expresó el estudiante.

Otras zonas
Además de Punta Burica, el proyecto se extiende a comunidades como Isla Chira, Arbolitos, Las Nubes, Las Fincas y territorios indígenas Maleku, Zapatón, Roca Quemada, Alto Cohen y La Casona. En total, más de 250 estudiantes se benefician de esta primera etapa.
El coordinador del proyecto, Allan Trigueros Vega, subrayó que la conectividad abre acceso a educación superior, telemedicina y comunicación comunitaria, mientras que el equipo técnico, liderado por Sebastián Fournier, adaptó soluciones en lugares sin electricidad ni infraestructura de telecomunicaciones.
Finalmente, el rector de la universidad señaló que el objetivo de este esfuerzo es que la UNED reafirme su compromiso de “reducir la brecha digital y transformar la vida de comunidades históricamente excluidas”, concluyó.
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