- Análisis de la UNED apunta a Los Chiles, Upala y Talamanca entre los cantones con menor acceso a internet fijo del país.
- Cerca del 29% de los hogares costarricenses todavía no cuenta con internet fijo, mientras regiones Huetar Norte, Huetar Caribe y Brunca concentran las mayores brechas de conectividad.
- Falta de infraestructura, barreras para desplegar redes y desigualdad territorial limitan el acceso a oportunidades educativas, laborales y productivas.
- Costa Rica pierde hasta $1.587 millones por el rezago en infraestructura de telecomunicaciones, según estimaciones del MICITT en 2024.
San José. Mientras el acceso a internet se consolida como un servicio esencial para estudiar, trabajar, emprender y acceder a servicios públicos, miles de hogares continúan desconectados debido a limitaciones geográficas, económicas y de infraestructura.
Así lo evidencia un análisis realizado por la Cátedra de Administración de las Telecomunicaciones de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), basado en estadísticas de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), que identifica importantes desigualdades territoriales en el acceso a internet y plantea los principales desafíos que enfrenta el país para reducir la brecha digital.
De acuerdo con la información cantonal más reciente consolidada por la SUTEL (2023), Los Chiles (3,5%), Upala (4,6%), Talamanca (6,3%), La Cruz (8,8%) y Nandayure (9,4%) registran las menores tasas de penetración de internet fijo, también Matina, Buenos Aires, Alvarado, Abangares y Sarapiquí presentan bajos niveles de conectividad.
El encargado de la Cátedra de Administración de las Telecomunicaciones de la UNED, José Roberto Santamaría Sandoval, explicó que los datos regionales de 2024 reflejan un comportamiento similar, donde las regiones Huetar Caribe, Huetar Norte y Brunca presentan las menores tasas de acceso por vivienda.
“Hablar de conectividad ya no es hablar de tecnología, hoy significa hablar de oportunidades, una familia sin acceso a internet enfrenta mayores dificultades para estudiar, trabajar, emprender, acceder a servicios públicos o integrarse plenamente a la economía digital, esto termina convirtiéndose en una brecha social», expresó.

El especialista indicó que estas diferencias responden, en gran medida, a la dispersión geográfica, la baja densidad poblacional, la existencia de territorios rurales de difícil acceso y los altos costos que implica desplegar y mantener infraestructura de telecomunicaciones.
Aunque Costa Rica registra importantes avances en materia de conectividad, el análisis de la UNED señala que todavía existen grupos poblacionales que permanecen al margen de la transformación digital.
Durante 2025, el acceso a internet fijo alcanzó una penetración del 71% de los hogares, mientras que internet móvil llegó al 106 % por habitante, equivalente a 5,5 millones de suscripciones; sin embargo, casi tres de cada diez hogares aún no cuentan con internet fijo.
Santamaría, señaló que las personas con menores ingresos, baja escolaridad, adultos mayores y quienes viven fuera de la Gran Área Metropolitana continúan enfrentando mayores dificultades para conectarse, “no basta con llevar infraestructura”, dijo.
“También es necesario fortalecer las competencias digitales de la población y garantizar que las personas puedan aprovechar las herramientas tecnológicas para mejorar su calidad de vida, la inclusión digital debe entenderse desde una perspectiva social y no únicamente tecnológica”, agregó Santamaría.
Limite de crecimiento. El estudio también identifica desafíos importantes en la infraestructura que sostiene las telecomunicaciones del país, actualmente, las redes utilizan principalmente la postería eléctrica para instalar fibra óptica y conectar estaciones de telefonía móvil.
Costa Rica dispone de más de 500 mil postes administrados por ocho empresas eléctricas,noobstante, un diagnóstico elaborado por la Comisión de Infraestructura revela que el 95% de los operadores percibe barreras para acceder a esta infraestructura.
Entre las principales limitaciones destacan la falta de capacidad disponible, la altura de los postes, el estado físico de la infraestructura y los tiempos para tramitar permisos, factores que ralentizan el despliegue de nuevas redes y afectan la capacidad de respuesta ante interrupciones del servicio.
El académico destacó que, aunque las empresas operadoras han fortalecido la seguridad de sus plataformas mediante redundancia, centros de monitoreo y protocolos para proteger servicios críticos, el país aún enfrenta retos para consolidar una infraestructura verdaderamente resiliente y preparada para responder ante eventos de gran impacto.
Brecha cuesta millones. Más allá del acceso a internet, las telecomunicaciones representan uno de los motores del desarrollo económico nacional, durante 2025, el sector generó ingresos por ₡804.950 millones, creció un 4,9%, aportó inversiones equivalentes al 0,2 % del Producto Interno Bruto y sostuvo 11.777 empleos directos.
Sin embargo, estimaciones del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) 2024, Costa Rica pierde hasta $1.587 millones —aproximadamente ₡809.000 millones— en oportunidades de desarrollo económico debido al atraso acumulado en el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones de última generación.
“Cuando una comunidad no cuenta con buena conectividad, no solo pierde acceso a internet. También pierde oportunidades para atraer inversión, desarrollar negocios, impulsar el teletrabajo, mejorar la productividad y generar empleo”, afirmó Santamaría.
Inteligencia artificial. El crecimiento de herramientas basadas en inteligencia artificial también plantea nuevos retos para el país, el análisis señala que Costa Rica deberá fortalecer tanto su capacidad energética como el desarrollo de infraestructura tecnológica para responder a las crecientes demandas de procesamiento de datos.
Actualmente, algunas empresas de telecomunicaciones ya utilizan inteligencia artificial para monitorear redes, optimizar el consumo de datos y mejorar procesos internos, mientras que ciertos operadores han comenzado a incorporar soluciones orientadas a la atención de clientes.
«El desafío no es únicamente incorporar inteligencia artificial, sino crear las condiciones de infraestructura, energía, regulación y talento humano que permitan aprovechar su potencial de forma segura, ética y sostenible. Esa será una de las grandes discusiones del desarrollo tecnológico en los próximos años», concluyó el especialista.
RED UNED. La Universidad Estatal a Distancia (UNED) impulsa el proyecto RED UNED, mediante el cual ha instalado 10 antenas de internet satelital en comunidades rurales, costeras e indígenas con poca o nula conectividad, la iniciativa beneficia a más de 250 estudiantes, acercando el acceso a la educación superior y nuevas oportunidades de desarrollo.
