- UNED, TEC y UCR impulsan un proceso histórico de intercambio de saberes en torno a esta fruta.
- Comunidades fortalecen prácticas sostenibles que integran conocimiento ancestral y técnico.
- Cultivo ancestral se proyecta como motor de seguridad alimentaria y bienestar familiar.
- Proyecto coordinado por la UNED consolida un modelo intercultural y sostenible en la Región Brunca.
San José. Universidades públicas, instituciones y comunidades indígenas se unieron para fortalecer el cacao como cultivo ancestral y estratégico, reafirmando su papel como motor de identidad cultural y desarrollo sostenible de la Región Brunca.

En una jornada de articulación territorial y diálogo de “saberes”, representantes de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la Universidad de Costa Rica (UCR) compartieron conocimientos técnicos y académicos junto a líderes de los pueblos Ngäbe, Bribri y Cabécar.
El encuentro evidenció cómo el cacao trasciende lo agrícola para convertirse en símbolo de cohesión comunitaria, seguridad alimentaria y bienestar familiar.
La participación de representantes del territorio indígena Ngäbe de Coto Brus aportó una visión cultural y ancestral que enriqueció el proceso, consolidando la pertinencia territorial y el diálogo intercultural.
El proyecto se desarrolla en comunidades como La Casona y Conte Burica del pueblo Ngäbe, Cabagra del pueblo Bribri y China Kichá del pueblo Cabécar, donde se promueven prácticas sostenibles que integran saberes tradicionales con conocimiento técnico.
El proyecto Huertas Orgánicas y Seguras, coordinado por la UNED en articulación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), CEN-CINAI, Fundación Neo Tropic y OSACOOP, consolida un modelo de trabajo más humano, sostenible y culturalmente pertinente, que fortalece la identidad de los pueblos originarios y abre nuevas oportunidades para la región.
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